Afortunado amante de la tauromaquia:
Ten por seguro que no te arrepentirás de haber escogido, de entre los innumerables enlaces que tu buscador habitual te habrá facilitado, el que te ha conducido hacia este humilde blog.
La maestría que durante toda su carrera ha caracterizado a mi idolatrado artista queda bien reflejada en el documento, de enorme relevancia, que complementa a este breve artículo. Es objeto de aquél un noble enfrentamiento representativo de una nueva cima alcanzada por su talento y, al tiempo, símbolo de la justa recompensa que ya tiempo atrás iba mereciendo hombre de tamaña altura artística.
Ni durante un segundo más quiero que estas modestas palabras distraigan tu atención sobre lo que de verdad anhelo leas tú. Disfruta pues, sin más dilación, del que bello sin mesura es el texto certificador de una magna hazaña .

Si es que el señor Marias es muyyyyyyy fino.
Que sepas que no suelo comentar ya mucho,que tranquilo,se te echaba de menos por el jardin...
Bienvenido again....
¿Quién? ¿Javier Marías?
Gracias por tu comentario, Pemm. Te aseguro que aquello que te he mencionado me rondaba por la cabeza hacía tiempo, no me ha hecho falta repasar nada del blog; tu comentario me hizo esbozar una sonrisa en cuanto lo leí.
Saludos