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Benito
Murcia, España
Benito
ver perfil »Explorador de la imaginación ajena, cualquiera que sea la forma que ésta adopte. Su rendido admirador, no obstante, cuando se manifiesta en negro y discurre sobre blanco: palabras, figuras, evocación... Fascinantes. La palabra, en suma, es mi baluarte, mi alivio, mi venerado desafío, mi amante solícita.
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Interesante reflexion...
Ahora bien,el ver a los Masai beber su mezcla de sangre vacuna con leche,puede resultar inconprensible,¿como hacerselo saber..? y en todo caso,deberiamos...???
Un abrazo Benoit.
Espero que esto que voy a decir sea coherente con tu comentario -puedes llegar a ser bastante desconcertante, je, je-: en eso a que te refieres no veo nada malo; quizá pueda acarrear molestias estomacales, pero poco más (siempre que no lo siga algún sacrificio ritual o algo parecido). En cambio, creo que sería incluso un deber advertir a algunos sobre lo aberrante de una actitud consistente en pasarse la vida soñando con otro mundo -sin existencia demostrada- mientras dejan pasar aquélla sin disfrutarla un solo instante (más bien todo lo contrario).
Con las palabras que dan título a este post –con las cuales estoy plenamente de acuerdo y que están íntimamente relacionadas con la película- he pretendido dejar implícita constancia, al menos, de lo mucho que me entristece ver gente que desperdicia de forma absurda su existencia en este mundo. Comparto en gran parte, por cierto, la filosofía de vida que tiene Javier Fesser.
En fin, la realidad parece empecinada en que yo hable de estos temas.
Saludos